Cómo convertir nuestras debilidades en fortalezas

Una de las mayores fortalezas que podemos tener, es la de admitir nuestras debilidades. Todos tenemos áreas en las que sobresalimos y otras en las que podemos mejorar. Al comprometernos en crecer en lo personal y profesionalmente, podemos superar nuestras debilidades y convertirnos en individuos más equilibrados y trabajadores más diligentes.

Trabajar en convertir nuestras debilidades en fortalezas, no significa perseguir la perfección y tampoco requiere una autocrítica indebida. Es más bien un desafío que se puede aceptar como un proyecto productivo de superación personal y profesional, que nos ayuda a superar malos hábitos o tendencias que podrían estar evitando que alcancemos nuestro máximo potencial.

En este artículo, resaltaremos aspectos importantes respecto al concepto de debilidad, sobre cómo trabajar en sus debilidades como individuo y como empleado, y te indicaremos qué características se perciben como debilidades, pero que son realmente fortalezas en el entorno laboral.

¿Qué es la debilidad?

La debilidad se puede definir como la falta de fuerza, un defecto de carácter, o algo que no se puede evitar. Generalmente, cuando poseemos una debilidad, esta nos agota, pero al reconocerla podemos ir combatiéndola e incluso convertirla en una fortaleza.

Es importante saber distinguir entre debilidades y habilidades. Algunas cosas requieren habilidad, conocimiento y experiencia. Así que lo que posiblemente consideras como una debilidad, puede ser superada adquiriendo la habilidad y la experiencia necesaria con la capacitación, tiempo e instrucción adecuada.

Cómo trabajar en tus debilidades

Aquí están algunas formas constructivas para fortalecer tus debilidades en cualquier área de tu vida.

1. Identifica tus fortalezas

Al identificar tus puntos fuertes, es posible que puedas aprovecharlos para ayudar a fortalecer tus debilidades. Por ejemplo, supongamos que uno de tus puntos fuertes es que eres bueno trabajando con otros; en este caso, una vez que identifiques un área en la que te gustaría mejorar, puedes darte cuenta que tener un socio o socios, es clave para encontrar el éxito. Aprovecharás una de tus fortalezas porque podrás trabajar con otros, y esa fortaleza te ayudará a mantenerte responsable.

2. Identifica dónde podrías necesitar alguna mejora

También es importante identificar cómo es que esas debilidades podrían estar afectando negativamente tu vida o tu carrera. Por ejemplo, tal vez llegas constantemente tarde y como resultado te sientes estresado. O tal vez no eres bueno redactando y tus correos electrónicos y presentaciones nunca son tan profesionales como te gustaría. Sé honesto contigo mismo, pero sin ser destructivo. Recuerda que está identificando tus debilidades como un medio para descubrir cómo beneficiar tu vida y tu carrera, no para castigarte a ti mismo.

3. Considera los beneficios del cambio

Visualizar el éxito puede ser un ejercicio poderoso y motivador, así que tómate un poco de tiempo para hacerlo ¿Cómo podrían beneficiarse tu vida y tu carrera al fortalecer algunas de tus áreas débiles? Por ejemplo, supongamos que tienes un problema comunicándote; esto puede ser una debilidad, porque podrían identificarte como una persona sin tacto y/o poco confiable.

Uno de los beneficios de cambiar esa tendencia, es que parecerás más confiable y receptivo. Esto podría ofrecerte un gran beneficio social y laboral al aumentar la probabilidad de que las personas quieran estar o trabajar contigo.

4. Establece objetivos específicos

Una vez que hayas identificado lo que te gustaría mejorar, establece objetivos específicos para obtener lo que quieres lograr. Tener una meta concreta crea un sentido de responsabilidad y también te da un objetivo final, lo cual resulta positivo para vencer tus debilidades.

5. Acepta el desafío

Es importante tener la mentalidad correcta. En lugar de verlo como una tarea, míralo como un desafío que estás listo para asumir y disfruta el proceso. Trabajar para mejorarse a sí mismo, te hará una persona más completa y emprendedora, haciéndote sentir más seguro.

6. Sé consistente

Se necesita tiempo y esfuerzo constante para obtener resultados; sé constante en tus esfuerzos y no te rindas. Es posible que no veas resultados de un día para otro, o incluso en algunas semanas. Pero a medida que pase el tiempo, irás logrando superar y mejorar tus debilidades.

¿Cómo superar tus debilidades en el plano laboral?

Todos tenemos algo que se nos dificulta realizar y seguramente en el campo laboral tendremos que hacer tareas que no son exactamente nuestra fortaleza. Aquí te explicamos lo que puedes hacer para mejorar tus debilidades en el plano laboral.

1. Identifica tus limitaciones

Conversa al respecto con tus colegas de confianza, ex-jefes o supervisores, y también invierte tiempo pensando en tus limitaciones. Haz una lista de las cosas con la que tienes dificultad y luego elige una que consideres más te afecta.

2. Ten listo tu sistema de apoyo

Habla con tus colegas y colaboradores sobre cómo quieres mejorar y pídeles apoyo. Es sorprendente lo que puede hacer un poco de ánimo por parte de las personas que realmente se preocupan por nosotros cuando nos sentimos frustrados.

3. Edúcate

Investiga un poco sobre cómo otras personas han superado sus debilidades. Trata de comprender las razones por las que tienes dificultad en un área determinada y lee sobre lo que podría ayudarte. Ten en cuenta que hay profesionales o empleados que luchan con cosas similares y que han encontrado formas de mejorar.

4. Establece objetivos y trabaja en alcanzarlos

Dedica tiempo y esfuerzo a mejorar tus debilidades laborales. Toma una clase de liderazgo y comunicación, si, por ejemplo, lo que te cuesta es hablar en público. Si la creación de contactos te pone nervioso, proponte ir a 3 eventos para mejorar relaciones al mes y hacer al menos 2 contactos en cada evento. Establece metas pequeñas y plazos razonables.

5. Celebra tus pequeños logros

Una vez que hayas realizado pequeños desafíos y los hayas superado, tómate el tiempo para celebrar. Es importante estar contento con tus logros, incluso si parecen mínimos. Ser bueno en algo en lo que ya tienes talento es una cosa, ser mejor en algo con lo que tienes dificultad, es el verdadero logro.

6. No olvides en qué destacas

Por alguna razón, todos recordamos los comentarios negativos mucho más que los positivos. Mientras te enfocas en mejorar tus debilidades, no olvides reconocer también todas las cosas maravillosas que traes a la mesa como empleado. Deja que la confianza que has obtenido de tus fortalezas te ayude a abordar tus debilidades con entusiasmo.

7. Trabaja con personas que te complementen bien

Una de las mejores cosas de trabajar en equipo, es que todos aportan algo diferente. Todos trabajamos con ciertas ventajas y desventajas, por lo que es bueno encontrar personas que puedan compensar las áreas en las que podrías fallar. Además, al interactuar con personas con diferentes puntos fuertes, también puedes aprender de ellos al observar y emular su comportamiento.

Rasgos que se perciben como debilidades pero que son realmente fortalezas en el entorno laboral

Existen algunas fortalezas laborales que usualmente se perciben como debilidades, pero que realmente ayudan a avanzar profesionalmente. Entre ellos tenemos los siguientes:

Ser introvertido

Los introvertidos aportan muchas habilidades y talentos únicos a una empresa, por lo que no es una debilidad ser introvertido. Pueden ser maravillosamente creativos e inusualmente enfocados. Generalmente están bien preparados y son excelentes oyentes. Además, pueden ser empleados modelos para otros.

Cometer errores

Es natural temer lo que podría suceder si cometes un error en el trabajo, pero en realidad no necesitas ser perfecto para salir adelante. De hecho, ser un perfeccionista que no puede manejar el hecho de cometer errores de vez en cuando, en realidad podría ser muy perjudicial para su carrera. Es una fortaleza profesional poder aprender de tus errores y seguir adelante con ellos. No solo crecerás como resultado de los altibajos, sino que también te sentirá más satisfecho profesionalmente.

Mantener un horario irregular

Si eres una persona nocturna o un madrugador, es posible que te preocupe que tu horario irregular tenga un impacto negativo en tu carrera. Sin embargo, comenzar el día antes que otros puede ser una verdadera ventaja, y tomar un descanso más tarde que la mayoría también tiene sus beneficios. Trabajar en un horario alternativo puede permitirte obtener un tiempo de trabajo sólido, así como si tienes el empleador/jefe adecuado.

La tranquilidad de la noche o de la primera hora del día, puede permitirte concentrarte y maximizar tu productividad. Por eso, los horarios irregulares pueden ser una gran fortaleza, aunque se conciban como una debilidad.

Las debilidades, ya sean en el plano personal, laboral o profesional, pueden ser el impulso para generar grandes fortalezas. Superar tus debilidades se puede convertir en un proyecto positivo.

Para trabajar en tus debilidades, debes identificarlas y considerar los beneficios de cambiar siendo consistente. En cuanto a la superación de las debilidades en el plano laboral, debes tener un sistema de apoyo, debes educarte y trazarte objetivos claros. Recuerda que las caídas son fuente de la innovación.